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Terra
La Coctelera

Calendario 2007

Aquí os añado un calendario...es bueno que lo tengamos a mano, sobre todo en época de exámenes...Por cierto, que tengais suerte tod@s los que os examineis en breve...

DERECHOS INTERNACIONALES DEL NIÑO

- Todos los niños y niñas deben tener los mismos derechos sin distinción de sexo, color, religión o condición económica.

- Los niños y niñas deben disponer de todos los medios necesarios para crecer física, mental y espiritualmente, en condiciones de libertad y dignidad.

- Los niños y niñas tienen derecho a un nombre y una nacionalidad desde el momento de su nacimiento.

- Los niños y niñas y sus madres tienen derecho a disfrutar de una buena alimentación, de una vivienda digna y de una atención sanitaria especial.

- Los niños y niñas con enfermedades físicas y psíquicas deben recibir atención especial y la educación adecuada a sus condiciones.

- Los niños y niñas han de recibir el amor y la comprensión de sus padres y crecer bajo su responsabilidad. La sociedad debe preocuparse de los niños y niñas sin familia.

- Los niños y niñas tienen derecho a la educación, a la cultura y al juego.

- Los niños y niñas deben ser los primeros en recibir protección en caso de peligro o accidente.

- Los niños y las niñas deben estar protegidos contra cualquier forma de explotación y abandono que perjudique su salud y educación.

- Los niños y niñas han de ser educados en un espíritu de comprensión, paz y amistad y han de estar protegidos contra el racismo y la intolerancia.

Los educadores y la informática

En la actualidad, siguen existiendo profesores de corte tradicional, en este sentido, podemos decir que se tratan de educadores que se rigen por la transmisión y la asimilación de conocimientos, fundamentando la utilización de las TIC en para ellos es una oportunidad de enseñar sus conocimientos. Los recursos multimedia son para los educadores tradicionales herramientas con las que llegar a los alumnos/as, y a su vez formas de extender el conocimiento que han almacenado.

Otros profesores, en cambio, consideran que las nuevas tecnologías deben ser trabajadas por aquellos que se han especializado en ellas, siendo un mero complemento de lo que ellos imparten. Por lo que entienden que la informática no debe instaurarse en sus aulas sino que es un recurso para apoyar con algunas actividades (como juegos, lenguajes de programación, sistema operativo, herramientas de productividad, navegadores y buscadores en la Internet) de las asignaturas que imparten. Reduciendo a simples mecanismos de entretenimiento las valiosas herramientas de las que podrían disponer, es decir, los recursos informáticos.

Por último, podemos encontrar profesores/as que hacen un uso adecuado de estos recursos. Educadores que reconocen que la clase de informática puede ser un lugar donde se trabaje con los recursos digitales que se dispongan.

El uso de TIC por parte de los alumnos depende de la concepción que el profesor/a tiene de las mismas, ya que es él el que debe y puede inculcar en los alumnos/as el uso de los recursos digitales. Este uso puede ser de varios tipos: transmisivo (como cuando un profesor manda a sus alumnos a buscar por la Internet o en una enciclopedia digital algo que se está aprendiendo, como base para organizar una presentación); o experiencial, para apoyar (re)descubrimiento de conceptos (como cuando un profesor pide a sus alumnos que jueguen con un simulador para establecer sus propias conclusiones sobre las reglas que gobiernan el funcionamiento del fenómeno que se estudia y la incidencia que tienen ciertas variables sobre el comportamiento del sistema); o por último, colaborativo y creativo (como cuando un profesor pide a sus alumnos que hagan un proyecto en grupo, indaguen con estudiantes de otras latitudes sobre tal cosa, exploren distintas maneras de hacer lo mismo y, cuando hayan generado sus propias ideas, las expresen y sustenten usando los medios digitales que deseen).

Los profesores/as que se guían por este último tipo, el colaborativo, encuentran en las TIC importantes vías de aprendizaje, haciendo que sus alumnos/as interactúen con el objeto del conocimiento, con modelos del mismo, etc. Y que, finalmente, expresen sus ideas sobre el tema que están trabajando.

Para finalizar, decir que el reto se encuentra en proponer ambientes de aprendizaje que propicien lo que se desea, integrando diversos recursos de aprendizaje. No podemos olvidar los medios transmisivos, ya que estos pueden aportarnos las respuestas directas. Aunque, si realmente, lo que buscamos es hacer que los alumnos/as piensen, creen, colaboren y sobre todo, que construyan, lo que necesitamos son los recursos digitales y no digitales que nos permitan aprender a través de la acción y la interacción.

Webgrafía:
http://www.colombiaaprende.edu.co/html/investigadores/1609/propertyvalue-31110.html

Directorio de Educación Infantil

Espero que mi directorio os valga la pena...Si quereis incorporarlo a vuestros directorios y para quien no haya hecho directorio, utilizad las direcciones que querais...
enlace

Pictograma

Espero que disfruteis de mi pictograma y que os sea útil. No dudeis en comentarlo y...opinad chic@s!!!enlace

¿Informática Infantil?

El artículo de Mariona Grané se centra en la introducción del ordenador como un recurso más del aula en la etapa de Educación Infantil. Podemos decir que el mayor problema al que se enfrenta su introducción es que muchos de los padres y los profesores/as no lo consideran como una herramienta del aula; aunque ciertamente deben ser ellos los guías que ayuden a los niños/as a manejar correctamente este medio en el que la información es abundante.

El ordenador y más concretamente los programas multimedia brindan un aprendizaje que atrae a los alumnos/as, motivándolos y estimulándolos; ofreciendo la oportunidad de diferentes modos de trabajo, como son: alumno – alumno, alumno – profesor, alumno – ordenador. En este aspecto, es el profesor/a el que decide qué deben aprender los niños/as, para ello utilizará materiales como los didácticos, los cuentos interactivos, programas de diseño gráfico, procesadores de texto, enciclopedias interactivas, juegos, y herramientas de Internet, que potenciarán tanto la expresividad como la creatividad del niño/a.

El sistema institucional debe centrarse en formar a los profesores/as en la utilización de los ordenadores más que en la implantación de éstos en las aulas.

En esta misma línea, Carmen López Escribano expone en el artículo “Las Nuevas Tecnologías y la Educación Infantil” que el ordenador se puede considerar como una herramienta más para utilizar en el aula de Educación Infantil, a través de la cual el niño/a vive otro tipo de experiencias de aprendizaje. Aunque hay que especificar que su uso por parte de los alumnos/as debe estar regulado por el profesor/a, siendo él quien ayude a los niños/as a seleccionar la información y los recursos a utilizar.

C. L. Escribano responde a M. Grané en la cuestión de que los docentes no consideran el ordenador como un recurso útil, diciendo que no es que no lo consideren necesario sino que al ser novedoso dentro de las aulas, a los profesores/as les surgen una gran cantidad de dudas y preguntas implicadas en la práctica a las que no encuentran respuesta, como son: “¿A qué edad debe el niño comenzar a utilizar el ordenador? ¿Puede tener el ordenador una influencia negativa en los niños si es introducido a edades muy tempranas? ¿Qué actividades de ordenador son adecuadas para los niños de preescolar? ¿Qué programas y recursos hay disponibles para esta edad?”. Ante esta situación los docentes no tienen una formación que les proporcione seguridad en su labor práctica, creando un ambiente de continuas controversias en el sentido de si es bueno utilizarlo en el aula de Infantil o, en cambio, es negativo.

Bajo el punto de vista de C. L. Escribano, el uso del ordenador en la etapa de Educación Infantil no solo puede ser un recurso pobre sino que además puede tener connotaciones negativas para el aprendizaje de los niños/as. En definitiva, Escribano considera que el ordenador no es una buena alternativa para los recursos y experiencias habitualmente utilizados, los cuales califica como “ricos para la infancia”.

Contrario a este enfoque, Bowman nos habla de la utilización del ordenador como herramienta de juego, siendo éste fundamental en la etapa que estamos tratando. En este sentido, el ordenador se convierte en un recurso de exploración y experimentación con juegos interactivos que acercan al niño/a hacia las relaciones causa – efecto.

También encontramos otros autores que se inclinan más por la teoría de que el ordenador no es un recurso adecuado para el aula. Entre ellos, Yelland opina que es más adecuado que los niños/as aprendan a través del contacto físico y no mediante una pantalla.

Dentro de las teorías que aceptan el ordenador como una herramienta más del aula, existen una serie de pautas a seguir muy recomendables a la hora de usarlo correctamente. El profesor/a debe tener en cuenta que no toda la información que se encuentra en un ordenador es apta para los niños/as de Infantil, por ello, sería importante que la seleccione, filtre e incluso, elimine aquella que puede ser perjudicial o negativa para el desarrollo educacional del niño/a. Asimismo, el docente debe establecer unas normas básicas para una adecuada y segura utilización de este recurso.

Bajo mi punto de vista, el ordenador sí debe considerarse como una herramienta más que se puede utilizar dentro del aula de Educación Infantil, ya que lejos de lo que algunas personas comentan, éste no es un recurso completamente negativo, si sabemos darle un uso adecuado, como bien dice Escribano “La utilización del ordenador puede resultar muy valiosa tanto para el profesor por la gran cantidad de información y recursos que puede encontrar para sus clases, como para el niño porque le proporcionará experiencias únicas de aprendizaje, de gran utilidad para su integración en la sociedad actual. Por supuesto el ordenador es una herramienta más y su utilización debe ser cuidadosamente planificada por el profesor.”

Como profesores/as debemos ser capaces de introducir el ordenador como un elemento más del aula sin crear un ambiente de discusión o “pelea” en la misma, sino todo lo contrario, debe entenderse como una herramienta atrayente y de uso compartido por todos los alumnos/as, consiguiendo así un aula tecnológica y no por ello menos educativa.

Siempre hay que tener en cuenta que en el ordenador podemos encontrar multitud de información, la cual se le presenta a los niños/as sin censuras o recortes. En este punto, es muy importante y necesario que el profesor/a actúe como mediador y planificador, estableciendo una serie de pautas en las que se proteja al niño/a. Con esto quiero decir que el docente debe ser el encargado de seleccionar, recortar o eliminar la información que no sea del nivel al que está destinada. Para llegar a esta concepción del aula, desde la institución se debe procurar una formación docente en lo que al uso de los ordenadores se refiere, porque un profesor/a que no sabe usar un ordenador es como un escritor que no sabe leer.

Para finalizar, debemos ser conscientes de que vivimos en una sociedad basada en la información y en la tecnología, por lo que la escuela no debe quedarse atrás en este incesante cambio que experimentamos en la actualidad.

Webgrafía:

1. http://www.lmi.ub.es/te/any97/grane/

2. http://www.educa.madrid.org/binary/9661/lopez_escribano_ucm.pdf

Información Audiovisual y Educación

En este artículo, el autor intenta reflejar como a pesar de la consideración negativa que posee la televisión, está puede ser un medio de formación y educación. Para ello, hay que saber entender el lenguaje audiovisual, hay que enseñar a los telespectadores la lectura y el análisis de los mensajes audiovisuales. Teniendo como punto de partida la educación en los medios desde la edad escolar, la televisión debe ser la primera que promueva en ella una programación educativa frente a la antieducación de muchos de sus programas. La televisión posee actualmente una programación en su mayoría antieducativa, ya que los programas más seguidos por los espectadores (los informativos) muestran la información desde una posición subjetiva, por lo que las personas reciben un conocimiento de la realidad política, social, económica y en definitiva, mundial que no se corresponde con la realidad objetiva y que además no se contrarresta. Uno de los grandes de televisión es la mezcla de programas dirigidos a diferentes edades, los niños pequeños ven unos programas que se intercalan con los telediarios para adultos y la publicidad no destinada a su etapa infantil.

En la televisión ningún mensaje es neutral, ya que los programas que no pretenden educar, buscan atraer al telespectador hacia una ideología concreta ocultando las demás. Para que la televisión sea más educativa se intenta a través de la semiótica detectar las ideologías que se encuentran detrás de una serie de signos informativos que representan unos hechos. La televisión esconde tras la tecnología una interpretación subjetiva de la realidad que camufla en el hecho de que las cámaras muestran la realidad tal como es.

Para el niño/a la información y la realidad no la percibe únicamente por el entorno más cercano sino que también la recibe a través de la televisión, así contrasta su experiencia directa con la experiencia indirecta y artificial de la televisión. La televisión busca transformar en espectáculo la realidad, sea cual sea ésta, confundiendo así realidad y ficción en el espectador. La verdadera misión de la televisión es la de propagar la información presentando múltiples puntos de vista referentes a una misma realidad.

En busca de una televisión productiva educativamente se intenta terminar con la ideología expresada, siendo ésta de una minoría público - receptor por la de la mayoría fuente – autor. Aunque la realidad es que la televisión presenta únicamente la ideología y los valores dominantes, siendo, por lo tanto, conservadora. Para poder trabajar la televisión en el aula, se utiliza la técnica de registro y reproducción del vídeo, aunque esta no se acepta por completo en el aula ya que algunos muestran que se elimina la experiencia sensorial y compresiva del alumno/a.

Respecto al tema de la televisión como medio educativo encontramos que otros autores como Estela Montufar Serrano comenta que la televisión nunca puede ser educativa pero que tiene el deber de participar en la educación, reconociendo y responsabilizándose ante la sociedad. Además, la televisión ejerce una importante influencia en la educación por observación, ya que, como explica Montufar, en ella se explicitan todos los elementos necesarios para un aprendizaje por observación, la tele atrae la atención de las personas, provoca la retención de información a través de la seducción y la persuasión, produce una serie de conductas y además, las motiva. De esta manera se provoca la adquisición de nuevas conductas por parte de los teleespectadores, o el fomento de conductas que ya tenían… El problema de la televisión es que puede provocar conductas deseadas pero también conductas no deseadas.

Mariano Cebrián Herreros también explica que más que preocuparse por crear una televisión educativa habría que preocuparse por la información que se emite en los canales antieducativos, pero que, según expresa Cebrián, tienen más repercusión en la sociedad debido a su alto índice de atracción para la audiencia.

Agustín García Matilla especifica respecto al tema que la televisión debería responder fundamentalmente a las prioridades sociales, económicas, educativas y culturales de la sociedad, además de promover una mejora del bienestar social, creando una conciencia social y crítica en los telespectadores. Principalmente, debería estar obligada a generar en la sociedad la capacidad de diferenciar la utilidad de lo que se programa permitiendo la comprensión, por parte de la audiencia, de la rentabilidad social. En lo referente a la etapa infantil y juvenil debe compensar a la población comprendida en esas edades con la producción de programas específicos.

En definitiva, la televisión no debería estar condicionada por los índices de audiencia, debería prever desde la creación de los programas cómo van a ser explotados y aprovechados social, educativa y culturalmente, antes, durante y después de su emisión. Y por último, la televisión debe promover programas innovadores a los que se les dote de los más adecuados recursos, capaces de promover variadas formas de participación e interacción.

Una puntualización que realiza Montufar, y que en este artículo tal vez no quede reflejada específicamente es referente al papel de los padres en la educación audiovisual de sus hijos/as, porque ellos son los que deben controlar la calidad de la información que la televisión transmite a los niños/as, deben observar si los programas que ven sus hijos/as están indicados para su edad y qué tipo de información les transmite, en definitiva, deben enseñarlos a ser críticos con la programación. La escuela debe apoyar a la familia en este aspecto, ya que es importante a la hora de buscar una mejora de la sociedad y de la educación que reciben los niños/as de hoy en día.

Personalmente, considero que la educación televisiva debería establecerse en las escuelas. Ya que en la sociedad que vivimos las nuevas tecnologías son un recurso cada vez más necesario, es evidente, nuestra sociedad es la denominada “sociedad de la información” como bien expresa Piette “una educación en medios habla del papel central que desempeñan los medios de comunicación en la vida de los chicos y de los jóvenes. El desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación ha llevado a considerar la necesidad imperiosa de preparar a los ciudadanos, en particular a los jóvenes, para que puedan relacionarse críticamente con este entorno mediático” . Es más, la prueba más clara es que en muchas escuelas ya se está instaurando esta asignatura un poco olvidada en tiempos anteriores. Creo que la televisión debería estar mejor distribuida en cuanto a las franjas horarias y los programas que se emitirán durante esas horas, sobre todo prestando atención a los niños/as, ya que son ellos los consumidores más maleables e influenciables. Si un niño observa un comportamiento desobediente en un personaje de la televisión, inconscientemente tenderá a imitarlo, ya que es lo que juzga correcto. Los programas que emiten y el tipo de vocabulario que se emplea en ellos también es un punto a tener en cuenta, por el mismo problema de que los niños no aprenden, imitan. Simplemente colocando los programas en una franja horaria que los niños no suelan tener acceso a la televisión, y colocando en las horas mas propias para los niños emisiones educativas y amenas para ellos, se conseguiría (mediante la ayuda de los padres como intermediarios) un efecto beneficioso para ellos. Abordando el tema de los padres, ellos deberían tener en cuenta no solo la hora a la que ven la televisión, sino el tiempo que hacen uso de ella y con qué fin, ya que tampoco es recomendable abusar de la misma.

Nuevas Tecnologías y Educación

En este artículo, Juan Majó trata de hacer que el lector reflexione sobre la relación “nuevas tecnologías – educación”. Para ello, se basa en tres características que él considera fundamentales; Enseñar en la escuela las nuevas tecnologías, enseñar a utilizar las nuevas tecnologías en la escuela, a través de las tecnologías de la información y la comunicación, y que las nuevas tecnologías produzcan un cambio en el entorno, en la sociedad, cambiando a su vez la enseñanza.

Respecto a la sociedad, Majó se centra en la “sociedad del conocimiento”, destacando dos de sus aspectos principales. Uno es el progreso en las tecnologías en lo que al trabajo con números se refiere, superando todas las limitaciones; y el otro es la digitalización nacida a partir de la codificación de la información, en esta se pasa de la revolución informática a la revolución del conocimiento.

Posteriormente, Majó habla de que la importancia que posee la selección de la calidad en la información, siendo los profesores los encargados de filtrar esa información, pasarán de ser los transmisores de la información a ser los que la ordenan. Además, Juan Majó especifica que hay que saber analizar el lenguaje visual y la información que este nos transmite.

Realizando una comparación de la teoría que Juan Majó expone en su articulo con la de Manuel Monescillo Palomo y José Ignacio Aguaded Gómez realizan en el artículo “Orientación educativa y medios de comunicación” podemos comprobar como todos coinciden en que el profesor ya no es un transmisor de la información sino que se ha convertido en el mediador de ella; él es el principal intermediario entre la información y el alumno, ya que, como muy bien afirman todos, hoy en día estamos en una sociedad donde existe un exceso de información, ya que los alumnos/as la reciben desde cualquier medio de comunicación.

Monescillo y Aguaded afirman que el profesor - tutor o el orientador debe reaccionar ante esta “avalancha” de información y debe buscar la manera de hacer ver a los alumnos/as la importancia de la información y de su elección, valorando cuál es beneficiosa y cuál no.

El profesor debe ejercer de tutor, en el sentido de que debe mostrar al alumno/a las estrategias necesarias para que éstos seleccionen la información que día a día les muestran y que incluso los puede llegar a confundir, por lo que deben aprender a enfrentarse a esta cantidad de información.

En referencia a este punto, Majó concuerda con Monescillo y Aguaded en que el profesor debe dirigirse al alumno/a y debe mostrarle cómo buscar y seleccionar la cantidad de información que le llega; tiene el deber de enseñar al alumno/a a valorar la calidad de la información que recibe, pudiendo así diferenciar y establecer diferentes fuentes de conocimiento.

También encontramos algunos artículos que muestran la misma realidad que el de Majó, como puede ser el de Manuel Area Moreira, “Una nueva educación para un nuevo siglo” en el que éste recoge que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación están cambiando nuestra sociedad. Como ya hemos comentado anteriormente en el artículo de Majó, y Area también explica, la información ha pasado de escasear a abundar en nuestra sociedad, por lo que podemos decir que vivimos en la era de la información. En consecuencia, la información ha pasado a transmitirse a los alumnos/as a través de las diversas tecnologías audiovisuales e informáticas.

Por lo tanto, en el Sistema Escolar se debe producir un cambio importante de mentalidad, ya que hasta ahora se enseñaba al niño/a a dominar la cultura a través de la lectura y de la escritura, y eso es lo que se valoraba en él; pero actualmente, la comunicación no sólo se produce a través del lenguaje escrito, sino también se recibe a través de otros tipos de lenguajes, como por ejemplo, el audiovisual.

Un cambio en el Sistema Escolar también incluye un cambio en los profesores, en el sentido de que ya deben educar a los alumnos/as en las nuevas tecnologías, cosa que hasta ahora no se hacía. Hay que cambiar el método de la adquisición de la información, ya que hay que pasar de la memorización de muchos conocimientos por parte de los niños/as a saber dónde y cómo encontrar la información para obtener esos conocimientos.

Personalmente, considero que la escuela debe reformarse en todos los aspectos, porque ya hemos entrado en una nueva sociedad, la sociedad de la tecnología y la comunicación, por lo que los planteamientos que la escuela posee ya no se adaptan a esta nueva sociedad, quedan “anticuados”. Creo que habría que hacer un cambio de mentalidad buscando más el mostrar a los niños/as cómo pueden adquirir esos conocimientos y guiarlos hacia esas estrategias y métodos que introduciéndolo una gran cantidad de conocimientos.

El papel del profesor en la escuela también debería cambiar, porque hasta ahora el profesor era el transmisor de los conocimientos. El profesor era el que hablaba y alumno el que escuchaba y memorizaba.

Teniendo en cuenta la sociedad en la que vivimos, esta metodología ya no es útil; los niños/as deben participar en el proceso, no deben ser meros oyentes, sino que el profesor en su papel de orientador debe ayudarlos a buscar la información necesaria para crear esos conocimientos; también debe enseñarles las estrategias necesarias para seleccionarla porque con la gran cantidad de información que hay actualmente, los alumnos/as tienen que ordenarla, y ahí es donde yo considero que debe estar el profesor, en el proceso de selección, de organización y de adquisición de la información.

Una de las cosas más importantes que debería hacer la escuela, uno de los cambios más drásticos, sería el paso de dejar de enseñar a aprender a los niños/as por el enseñarles a desaprender, enseñarles a ver que lo que uno conoce no es suficiente, no lo es todo. Pero un cambio así supondría aceptar que la metodología básica de la escuela es incorrecta o tal vez no era la más adecuada, al menos en la actualidad, y es muy complicado que la escuela llegue a reconocerlo y se ponga en práctica esta nueva forma de enseñar.

Resumiendo, el profesor debe cambiar de transmisor a mediador del conocimiento, y a su vez, la escuela también debe cambiar, debe reformar sus planteamientos adaptándolos a la sociedad actual, a la llamada “era de la información”; una sociedad donde la tecnología juega un papel muy importante dentro de la comunicación.